Calculadora de Macros
Calcula tus calorías y macronutrientes diarios (proteína, carbohidratos y grasas) con una estimación basada en Mifflin-St Jeor + nivel de actividad.
¿Qué es una calculadora de macros?
Una calculadora de macros es una herramienta que estima cuántas calorías debes consumir y cómo repartirlas entre proteínas, carbohidratos y grasas. Este reparto te ayuda a alinear tu alimentación con un objetivo concreto: perder grasa, mantener tu peso o aumentar masa muscular.
A diferencia de una dieta rígida, trabajar con macronutrientes te da flexibilidad. Puedes elegir distintos alimentos mientras respetes tus metas diarias. Esto mejora la adherencia y facilita mantener hábitos a largo plazo.
Cómo usar esta calculadora de macros
1) Introduce tus datos básicos
Necesitas sexo, edad, peso y altura. Con estos valores se estima tu metabolismo basal, es decir, la energía que tu cuerpo usa en reposo.
2) Elige tu nivel de actividad
Tu gasto energético total no depende solo del metabolismo basal, sino también de cuánto te mueves durante el día y cuánto entrenas por semana.
3) Selecciona un objetivo realista
- Perder grasa: se aplica un déficit calórico moderado.
- Mantener peso: calorías cercanas al gasto total.
- Ganar masa muscular: superávit controlado para favorecer ganancia magra.
Fórmula y lógica que utiliza la calculadora
Metabolismo basal (Mifflin-St Jeor)
Esta fórmula es de las más usadas por su buena precisión poblacional:
- Hombre: BMR = 10 × peso(kg) + 6.25 × altura(cm) − 5 × edad + 5
- Mujer: BMR = 10 × peso(kg) + 6.25 × altura(cm) − 5 × edad − 161
Después, el BMR se multiplica por un factor de actividad para obtener tu gasto energético total diario (TDEE).
Distribución de macronutrientes
La calculadora aplica una recomendación práctica basada en gramos por kilogramo de peso corporal:
- Proteína: más alta en fase de pérdida para preservar masa muscular.
- Grasa: suficiente para función hormonal y salud general.
- Carbohidratos: se asignan con las calorías restantes para energía y rendimiento.
Rangos recomendados para ajustar tus macros
Proteína
Para la mayoría de personas activas, un rango de 1.6 a 2.2 g/kg funciona bien. Si estás en déficit y entrenas fuerza, subir cerca del rango alto suele ser útil.
Grasas
Un punto de partida razonable es 0.6 a 1.0 g/kg. No conviene bajar demasiado las grasas durante mucho tiempo.
Carbohidratos
Los carbohidratos cubren el resto de calorías. Si haces entrenamiento intenso o deportes de resistencia, normalmente necesitarás más.
Errores comunes al contar macros
- No pesar alimentos: calcular “a ojo” suele generar errores grandes.
- Ignorar líquidos y snacks: bebidas y picoteos suman calorías rápidamente.
- Cambiar plan cada semana: necesitas consistencia para evaluar resultados.
- Buscar perfección diaria: importa más el promedio semanal que un día aislado.
¿Cada cuánto debes ajustar tus macros?
Revisa progreso cada 2 a 3 semanas:
- Si no bajas grasa en déficit: reduce 100–150 kcal o aumenta actividad.
- Si no subes en volumen: añade 100–150 kcal.
- Si tienes hambre extrema o fatiga: revisa sueño, estrés y reparto de comidas antes de recortar más.
Consejos prácticos para que funcione de verdad
Planifica comidas base
Ten 2 o 3 desayunos, comidas y cenas “tipo” que te faciliten cumplir macros sin pensar demasiado.
Prioriza alimentos saciantes
Verduras, frutas, legumbres, proteínas magras y patata cocida ayudan mucho en pérdida de grasa.
No olvides fuerza + pasos diarios
Entrenar fuerza 3–4 veces por semana y mantener un buen nivel de pasos mejora composición corporal y salud.
Preguntas frecuentes
¿Esta calculadora es exacta al 100%?
No. Es una estimación inicial muy útil, pero cada persona responde distinto. Ajusta según tus resultados reales.
¿Puedo usarla si soy principiante?
Sí. Es ideal para empezar con estructura y aprender a comer en función de objetivos.
¿Debo cumplir macros todos los días de forma perfecta?
No hace falta perfección. Mantenerte cerca de tus objetivos en promedio semanal suele ser suficiente para progresar.
Conclusión
Una calculadora de macros te da una base clara para tomar decisiones de nutrición con lógica, no al azar. Úsala como punto de partida, mide tu progreso y realiza ajustes pequeños y sostenibles. Con consistencia, los resultados llegan.