Calculadora de potencia contratada
Introduce cuántos aparatos puedes usar al mismo tiempo y obtén una recomendación orientativa de kW para tu vivienda.
¿Qué es la potencia contratada y por qué importa?
La potencia contratada es el máximo de energía eléctrica instantánea (kW) que puedes usar en casa sin que “salte” el control de potencia. No es lo mismo que el consumo en kWh: la potencia marca la “capacidad de paso” en cada momento, mientras que el consumo mide cuánta electricidad gastas a lo largo del tiempo.
Elegir bien este valor es clave por dos motivos: si contratas de más, pagas un fijo más alto todos los meses; si contratas de menos, tendrás cortes cuando conectes varios equipos a la vez (horno + vitro + lavadora, por ejemplo).
Cómo calcular la potencia contratada paso a paso
1) Haz un inventario realista de aparatos simultáneos
La clave está en pensar qué aparatos funcionan al mismo tiempo durante los momentos de mayor uso. No se trata de sumar todo lo que existe en la vivienda, sino lo que podría coincidir en tus horas punta.
- En una vivienda habitual: frigorífico, iluminación, cocina, lavadora y climatización.
- Si teletrabajas: ordenadores, pantallas y router pueden aportar carga base constante.
- Si tienes termo eléctrico o calefacción eléctrica, su impacto suele ser significativo.
2) Aplica un factor de simultaneidad
Normalmente no todos los equipos trabajan a máxima potencia a la vez. Por eso se suele aplicar un factor de simultaneidad entre 0,5 y 0,8 en hogares. Si tu patrón es más exigente (familia numerosa, cocina y climatización intensivas), usa valores cercanos a 0,8 o 0,9.
3) Añade un margen de seguridad
Para evitar microcortes y tener algo de holgura, conviene sumar un margen del 10% al 25%. Este margen cubre picos de arranque de motores y cambios de hábitos puntuales.
4) Redondea al escalón de contratación
Con la cifra final en kW, redondea al siguiente nivel comercial disponible. En el mercado actual se suelen manejar incrementos finos, pero muchos usuarios siguen usando los escalones clásicos por comodidad de referencia.
Fórmula orientativa
Potencia recomendada (kW) = (Suma de potencias simultáneas en W × Factor de simultaneidad × (1 + Margen/100)) / 1000
Ejemplo rápido: si obtienes 4.22 kW, lo prudente sería contratar 4.3 kW (o 4.6 kW en escalones clásicos, según tu criterio y tolerancia al riesgo de corte).
Potencias orientativas por tipo de vivienda
- Pequeña (1-2 personas, sin calefacción eléctrica): 2.3 a 3.45 kW.
- Media (familia, uso de horno/lavadora frecuente): 3.45 a 4.6 kW.
- Uso intensivo o todo eléctrico: 4.6 a 6.9 kW o más.
- Con coche eléctrico: revisar potencia específica de carga y periodos de uso.
Errores frecuentes al calcular la potencia contratada
- Confundir kW con kWh: uno es potencia instantánea, el otro energía acumulada.
- Ignorar equipos térmicos: horno, termo o calefacción disparan la demanda.
- No revisar hábitos reales: la teoría de catálogo no siempre coincide con tu día a día.
- No ajustar tras cambios: teletrabajo, nueva cocina de inducción o aire acondicionado cambian el perfil.
¿Subir o bajar potencia contratada?
Si te salta el control con frecuencia, probablemente necesitas subir potencia. Si nunca tienes cortes y tu base es baja, puede que estés pagando de más. Una buena práctica es monitorizar durante varias semanas (especialmente en verano e invierno) antes de solicitar el cambio.
Ten en cuenta que los cambios pueden tener costes regulados y limitaciones administrativas según la distribuidora, por lo que conviene hacer la estimación con calma y luego confirmar condiciones con tu comercializadora.
Conclusión
Calcular la potencia contratada correctamente te ayuda a equilibrar comodidad y ahorro. Usa la calculadora como punto de partida, revisa tu factura y ajusta según tus hábitos reales. Un pequeño ajuste en kW puede suponer un ahorro anual interesante sin renunciar a confort.