Calculadora de rentabilidad de piso en alquiler
Introduce tus datos para estimar rentabilidad bruta, neta, flujo de caja y cash-on-cash.
Estimación orientativa. No incluye IRPF, amortización fiscal ni escenarios de impago.
Cómo calcular la rentabilidad al comprar un piso para alquilar
Si estás analizando una vivienda para inversión, saber calcular rentabilidad comprar piso para alquilar es el paso más importante antes de firmar. No basta con mirar el precio y el alquiler mensual: hay impuestos, vacancia, mantenimiento, comunidad, seguro y, si hay hipoteca, coste financiero.
La clave es separar bien cada nivel de rentabilidad para no engañarte con números demasiado optimistas.
1) Rentabilidad bruta
Es la métrica más rápida para una primera criba:
- Rentabilidad bruta (%) = (Alquiler anual / Inversión inicial total) × 100
Muchos inversores la calculan solo con el precio de compra, pero es más realista incluir también gastos de adquisición y reforma.
2) Rentabilidad neta (sin deuda)
Aquí ya descontamos los gastos operativos recurrentes:
- Comunidad
- IBI y tasa de basuras
- Seguro de hogar/impago
- Mantenimiento y pequeñas reparaciones
- Vacancia (meses sin inquilino)
- Honorarios de gestión si delegas el alquiler
Con esto obtenemos el NOI (beneficio neto operativo), que refleja mucho mejor la salud de la inversión.
3) Flujo de caja y rentabilidad sobre efectivo
Si financias con hipoteca, no basta con mirar la rentabilidad neta. Debes medir el dinero que realmente entra o sale cada año tras pagar banco:
- Flujo de caja anual = NOI - cuota hipotecaria anual
- Cash-on-cash (%) = Flujo de caja anual / efectivo aportado × 100
Esta última métrica es especialmente útil para comparar oportunidades cuando usas apalancamiento.
Ejemplo práctico rápido
Supongamos un piso de 180.000 €, gastos de compra del 10%, reforma de 12.000 € y alquiler de 950 €/mes. Si además consideras vacancia del 5% y gastos anuales realistas, verás que la diferencia entre rentabilidad “de anuncio” y rentabilidad real puede ser de varios puntos porcentuales.
Por eso esta calculadora te muestra a la vez:
- Inversión inicial total
- Ingresos efectivos
- Gastos operativos
- NOI
- Rentabilidad bruta y neta
- Impacto de la hipoteca en el flujo de caja
Costes que mucha gente olvida al analizar un piso
Gastos de entrada
- ITP o IVA + AJD (según mercado)
- Notaría, registro, gestoría
- Alta de suministros, electrodomésticos, mobiliario
Gastos de operación
- Derramas extraordinarias de comunidad
- Reparaciones no previstas (caldera, electrodomésticos, humedades)
- Meses con renta rebajada para recolocar inquilino
Costes financieros y fiscales
- Comisión de apertura o productos vinculados de hipoteca
- Tipo de interés variable en escenarios de subida
- Fiscalidad real del alquiler en tu caso concreto
Cómo interpretar bien los resultados
Una buena inversión no es solo “alto porcentaje”. También importa:
- Estabilidad del barrio: demanda de alquiler sostenida, vacancia baja.
- Liquidez: facilidad de vender si necesitas salir.
- Riesgo regulatorio: cambios normativos en alquiler.
- Margen de seguridad: que los números sigan siendo positivos con un escenario conservador.
Consejos para mejorar la rentabilidad de un piso en alquiler
- Negocia mejor la compra: cada 5.000 € menos mejora mucho el retorno.
- Haz reformas con foco en durabilidad, no solo estética.
- Reduce vacancia con precio competitivo y buena selección de inquilino.
- Controla gastos recurrentes y revisa seguros anualmente.
- Trabaja con escenarios: base, optimista y conservador.
Errores comunes al calcular rentabilidad comprar piso para alquilar
- Usar solo la rentabilidad bruta para decidir.
- No meter vacancia (asumir 12 meses alquilado siempre).
- Olvidar mantenimiento anual.
- No contemplar impuestos y gastos de compra en la inversión inicial.
- Ignorar el impacto real de la hipoteca en el flujo de caja.
Conclusión
Para invertir bien en vivienda, necesitas números realistas y comparables. Si quieres calcular rentabilidad comprar piso para alquilar con criterio, usa un enfoque completo: bruta, neta, NOI y flujo de caja después de deuda. Así evitarás compras emocionales y tomarás decisiones con base financiera sólida.