Calculadora de rentabilidad de alquiler
Introduce tus datos para estimar rentabilidad bruta, rentabilidad neta, flujo de caja y cash-on-cash con hipoteca opcional.
¿Qué significa realmente “rentabilidad de un alquiler”?
Cuando hablamos de rentabilidad inmobiliaria, no nos referimos solo a cuánto cobras de alquiler al mes. La rentabilidad mide qué retorno obtienes sobre el dinero que has invertido. En otras palabras: cuánto “trabaja” tu capital en ese inmueble.
Una inversión puede parecer atractiva porque tiene una renta mensual alta, pero si su precio de compra es elevado o sus gastos son grandes, la rentabilidad real puede ser baja. Por eso es clave calcular bien y no quedarse solo con una estimación superficial.
Tipos de rentabilidad que debes conocer
1) Rentabilidad bruta
Es la forma más sencilla de medir una inversión de alquiler. La fórmula es:
- Rentabilidad bruta (%) = (Ingresos anuales por alquiler / Inversión total) × 100
No descuenta gastos ni periodos sin inquilino. Sirve como filtro rápido para comparar oportunidades.
2) Rentabilidad neta
Es una métrica más realista, porque considera vacancia y gastos de explotación (IBI, comunidad, seguro, mantenimiento, gestión, etc.).
- Rentabilidad neta (%) = (Beneficio neto anual / Inversión total) × 100
Si vas en serio, esta es la cifra que debes vigilar.
3) Cash-on-cash (si hay financiación)
Si compras con hipoteca, no inviertes el 100% del inmueble con tu dinero. En ese caso, puede interesar el retorno sobre el capital propio aportado:
- Cash-on-cash (%) = (Flujo de caja anual tras deuda / Capital aportado) × 100
Esta métrica te ayuda a valorar el apalancamiento financiero.
Cómo usar esta calculadora paso a paso
- Introduce el precio de compra.
- Añade gastos iniciales: impuestos, notaría, registro, reforma, mobiliario, etc.
- Indica el alquiler mensual estimado y una vacancia prudente (por ejemplo, 5% a 8%).
- Completa los gastos anuales recurrentes.
- Si hay financiación, añade hipoteca, interés y plazo.
- Pulsa “Calcular rentabilidad” y compara la rentabilidad bruta y neta.
Gastos que muchos inversores olvidan
Una de las razones más comunes de error es subestimar gastos. Estos son los más frecuentes:
- Vacancia: meses sin inquilino o impagos puntuales.
- Mantenimiento: electrodomésticos, pintura, averías, pequeñas reformas.
- Gestión: honorarios de agencia o administración del alquiler.
- Fiscalidad: tributación de rendimientos del alquiler.
- Costes de entrada: ITP/IVA, AJD, notaría, registro y reforma.
Si no incorporas estos conceptos, la rentabilidad proyectada puede parecer buena en papel, pero decepcionante en la práctica.
¿Qué rentabilidad de alquiler se considera buena?
No existe una cifra universal, porque depende de la ciudad, el riesgo del activo, el tipo de inquilino y tu perfil inversor. Aun así, como orientación general:
- Menos de 3% neto: normalmente bajo (salvo zonas “prime” con gran revalorización esperada).
- Entre 3% y 5% neto: razonable en mercados urbanos consolidados.
- Más de 5% neto: puede ser interesante, revisando bien riesgo y calidad del activo.
Recuerda que una mayor rentabilidad suele implicar mayor complejidad de gestión o mayor riesgo.
Cómo mejorar la rentabilidad de tu vivienda en alquiler
Optimiza la compra
Negociar bien el precio de entrada es la forma más potente de mejorar la rentabilidad futura. Comprar un 8% o 10% por debajo de mercado puede cambiar por completo tus números.
Reforma con enfoque de retorno
No toda reforma suma igual. Prioriza mejoras que eleven renta o reduzcan incidencias: cocina funcional, baño actualizado, eficiencia energética, iluminación, mobiliario resistente si alquilas amueblado.
Reduce vacancia y rotación
Una buena selección de inquilino, precio de mercado correcto y respuesta rápida en mantenimiento suelen reducir periodos vacíos y mejorar la rentabilidad neta.
Controla gastos recurrentes
Revisa seguro, suministros de zonas comunes, mantenimiento y contratos de gestión. Una reducción de costes estable impacta directamente en el beneficio anual.
Errores frecuentes al calcular rentabilidad
- Usar solo rentabilidad bruta para decidir.
- No incluir gastos de compra en la inversión total.
- Ignorar vacancia o asumir 0% de impago.
- Olvidar la fiscalidad del alquiler.
- No hacer escenarios (optimista, base y conservador).
Conclusión
Calcular la rentabilidad de un alquiler correctamente es la diferencia entre invertir por intuición o invertir con método. Si incorporas todos los costes, modelas una vacancia realista y comparas rentabilidad bruta, neta y cash-on-cash, tomarás decisiones mucho más sólidas.
Usa la calculadora de esta página como punto de partida y ajusta los supuestos a tu mercado. En inversión inmobiliaria, los detalles marcan la diferencia.