Calculadora de costo de impresión 3D
Introduce los datos de tu pieza para estimar el coste real y un precio de venta recomendado.
Tip: si usas datos del slicer, el resultado será más preciso (peso y tiempo reales).
Cómo hacer un cálculo de impresión 3D preciso
Si estás empezando a vender piezas impresas, uno de los errores más comunes es cobrar “a ojo”. El cálculo de impresión 3D no debería basarse solo en el peso del material: también intervienen el tiempo de máquina, la energía, el riesgo de fallo y el trabajo de acabado.
Una cotización profesional te permite evitar pérdidas, mantener márgenes sanos y explicar al cliente por qué una pieza cuesta lo que cuesta. Con una estructura clara de costes, puedes escalar tu servicio de impresión sin improvisaciones.
Variables clave para calcular el precio
1) Costo de material
Es el más visible: gramos consumidos por la pieza y precio por kilogramo del filamento o resina. La fórmula básica es:
Costo material = (gramos / 1000) × precio por kg
Incluye siempre soporte, brim y purgas si no están ya contemplados en el peso final del slicer.
2) Costo eléctrico
Aunque no suele ser lo más caro, sí suma en tiradas largas. Debes multiplicar potencia media de la impresora por horas de trabajo y por el precio de la electricidad.
Costo eléctrico = (W / 1000) × horas × €/kWh
3) Desgaste y mantenimiento
Boquillas, camas, correas, lubricación, ventiladores y tiempo de calibración tienen un costo real. Si no lo incluyes, acabarás subsidiando cada pedido con tu propio bolsillo.
4) Postprocesado
Retirar soportes, lijar, limpiar, pegar piezas o empaquetar puede tomar más tiempo que imprimir. Añade una tarifa fija o por minutos de trabajo manual.
5) Tasa de fallo
En impresión 3D siempre hay incertidumbre: warping, falta de adherencia, atascos o piezas que no pasan control de calidad. Incluir un porcentaje de fallos protege tu rentabilidad.
6) Margen de beneficio
El margen no es “extra”; es lo que te permite crecer, invertir en mejores máquinas y mantener estabilidad. Sin margen, no hay negocio sostenible.
Fórmula recomendada de cálculo impresión 3D
Una estructura simple y robusta sería:
- Subtotal directo = material + electricidad + desgaste + postprocesado
- Riesgo por fallos = subtotal directo × (% fallos / 100)
- Coste base = subtotal directo + riesgo por fallos
- Precio final = coste base × (1 + margen / 100)
Esta metodología funciona para PLA, PETG, ABS o TPU, y también se adapta a impresión en resina sustituyendo las variables de consumo por las de tu flujo real de trabajo.
Ejemplo práctico rápido
Imagina una pieza de 120 g en PLA, 6,5 horas de impresión, filamento a 24 €/kg, consumo de 140 W, electricidad a 0,22 €/kWh, desgaste de 1,2 €/h, 3 € de postprocesado, 10% de fallos y 35% de margen:
- Material: 2,88 €
- Electricidad: 0,20 €
- Desgaste: 7,80 €
- Postprocesado: 3,00 €
- Subtotal: 13,88 €
- Riesgo (10%): 1,39 €
- Coste base: 15,27 €
- Precio final con margen: 20,62 €
Como ves, el peso del filamento es solo una parte del precio real. El tiempo de máquina suele tener mucho más impacto del que parece.
Errores frecuentes al presupuestar impresión 3D
- Cobrar solo por gramos y olvidar horas de máquina.
- No considerar impresión fallida o reimpresión por calidad.
- Ignorar postprocesado, limpieza y embalaje.
- No actualizar costes cuando sube la electricidad o el material.
- Aplicar márgenes demasiado bajos “para cerrar rápido”.
Cómo bajar costes sin perder calidad
Optimiza parámetros de laminado
Ajustar altura de capa, relleno y número de perímetros puede reducir horas de impresión sin comprometer resistencia en piezas no estructurales.
Reduce soportes innecesarios
Orientar mejor el modelo suele ahorrar material y tiempo de postprocesado. A veces una simple rotación de 20° reduce de forma drástica los soportes.
Estandariza perfiles por tipo de pieza
Tener perfiles de “prototipo”, “funcional” y “acabado visual” agiliza cotizaciones y evita rehacer cálculos desde cero.
Conclusión
Un buen cálculo de impresión 3D combina datos técnicos y criterio de negocio. Si mides material, tiempo, energía, desgaste, riesgo y margen, podrás fijar precios consistentes y sostenibles. Usa la calculadora de arriba como base y ajusta cada variable según tu taller, tus máquinas y el nivel de calidad que ofreces a tus clientes.