Calculadora de déficit calórico
Introduce tus datos para estimar tus calorías de mantenimiento y tu objetivo para perder grasa de forma sostenible.
¿Qué es el déficit calórico?
Un déficit calórico ocurre cuando consumes menos energía (calorías) de la que tu cuerpo gasta en el día. Esa diferencia obliga al organismo a usar reservas (principalmente grasa corporal) para cubrir la energía faltante. Es la base fisiológica de la pérdida de peso.
En términos simples:
- Mantenimiento: calorías que comes = calorías que gastas.
- Déficit: calorías que comes < calorías que gastas.
- Superávit: calorías que comes > calorías que gastas.
Si tu objetivo es perder grasa, necesitas crear un déficit, pero hacerlo de manera inteligente para no comprometer tu salud, tu energía ni tu masa muscular.
Cómo calcular el déficit calórico paso a paso
1) Calcula tu metabolismo basal (BMR)
El metabolismo basal es la energía mínima que necesita tu cuerpo para funciones vitales en reposo (respirar, circulación, temperatura corporal, etc.). Una fórmula habitual es Mifflin-St Jeor:
- Hombres: BMR = (10 × peso en kg) + (6.25 × altura en cm) − (5 × edad) + 5
- Mujeres: BMR = (10 × peso en kg) + (6.25 × altura en cm) − (5 × edad) − 161
2) Estima tu gasto total diario (TDEE)
Multiplica el BMR por tu factor de actividad. Esto te da una aproximación de tus calorías de mantenimiento:
- Sedentario: 1.2
- Ligero: 1.375
- Moderado: 1.55
- Alto: 1.725
- Muy alto: 1.9
TDEE = BMR × actividad
3) Define el tamaño del déficit
Una referencia práctica:
- 10–15%: más sostenible, menos fatiga, buena adherencia.
- 20%: ritmo moderado y común en recomposición corporal.
- 25%: rápido, pero más exigente y no ideal para largos periodos.
Ejemplo: si tu mantenimiento es 2400 kcal, un 20% de déficit equivale a 480 kcal. Tu objetivo diario sería 1920 kcal.
Ejemplo práctico completo
Supongamos una persona con estos datos: mujer, 30 años, 70 kg, 165 cm, actividad moderada.
- BMR = (10×70) + (6.25×165) − (5×30) − 161 = 1420 kcal aprox.
- TDEE = 1420 × 1.55 = 2201 kcal aprox.
- Déficit 20% = 440 kcal aprox.
- Objetivo diario = 2201 − 440 = 1761 kcal aprox.
Con ese déficit, la pérdida de peso esperada suele ser gradual. Es mejor observar tendencia semanal que cambios diarios.
¿Cuántas calorías recortar para bajar de peso?
Un rango de 300 a 600 kcal por día funciona bien para muchas personas. Déficits extremos pueden generar hambre intensa, bajón de rendimiento, peor sueño y pérdida de masa muscular.
Además, hay límites útiles de seguridad general:
- Evitar bajar de ~1200 kcal/día en mujeres.
- Evitar bajar de ~1500 kcal/día en hombres.
Estos números no sustituyen una evaluación profesional, pero sirven como referencia inicial para la mayoría de adultos sanos.
Macronutrientes durante el déficit
No solo importa la cantidad de calorías. También influye cómo las distribuyes:
- Proteína: ayuda a mantener masa muscular y saciedad (aprox. 1.6–2.2 g/kg de peso).
- Grasas: importantes para hormonas y salud general (evita recortarlas en exceso).
- Carbohidratos: ajustables según entrenamiento, energía y preferencia.
La calculadora te muestra una propuesta básica de proteína, grasa y carbohidratos para empezar con una estructura razonable.
Cómo saber si tu déficit está funcionando
Métricas recomendadas
- Peso corporal (promedio semanal, no solo un día).
- Perímetro de cintura.
- Fotos cada 2 a 4 semanas.
- Rendimiento en entrenamiento y energía diaria.
Cuándo ajustar
Si en 2-3 semanas no hay tendencia de bajada (y estás cumpliendo), reduce 100-150 kcal o aumenta actividad diaria (pasos, cardio suave). Si bajas demasiado rápido o te sientes agotado, sube un poco tus calorías.
Errores comunes al calcular el déficit calórico
- Subestimar porciones: aceites, salsas y snacks suman mucho.
- Sobreestimar actividad: elegir un factor demasiado alto infla el mantenimiento.
- Querer resultados inmediatos: la consistencia gana al extremo.
- No priorizar proteína: aumenta riesgo de perder músculo.
- Ignorar descanso y estrés: afectan hambre, adherencia y recuperación.
Conclusión
Calcular el déficit calórico no es complicado: estima tu mantenimiento, aplica un recorte razonable y revisa resultados cada pocas semanas. Empieza con un enfoque moderado y sostenible. Si tienes una condición médica, embarazo, historial de trastornos de la conducta alimentaria o dudas específicas, consulta con un nutricionista o médico antes de iniciar un plan.