Calculadora de precio de alquiler
Estima una renta mensual recomendada según valor de la vivienda, rentabilidad objetivo, gastos y vacancia.
Fijar bien el alquiler no es poner “un número que suene bien”. Si te quedas corto, pierdes rentabilidad todos los meses; si te pasas, puedes tardar más en alquilar, tener más rotación e incluso más riesgo de impago. La clave está en encontrar un precio rentable, competitivo y sostenible.
Fórmula base para calcular el alquiler de una vivienda
Una forma práctica de calcular el precio mensual parte de la rentabilidad anual que quieres obtener sobre el valor del inmueble.
((Valor de la vivienda × Rentabilidad objetivo) + Gastos anuales) ÷ (12 × (1 - Vacancia))
Después puedes aplicar un margen de seguridad si quieres protegerte ante imprevistos.
La calculadora de arriba automatiza esta fórmula y te muestra además un rango sugerido para publicar tu anuncio.
Paso a paso: cómo calcular el precio de alquiler correctamente
1) Estima el valor real de mercado de la vivienda
El valor no siempre coincide con lo que pagaste ni con lo que “te gustaría” que valiera. Para aproximarlo:
- Compara ventas recientes en tu zona (misma tipología y metros).
- Revisa informes de tasación o valoraciones online fiables.
- Ajusta por estado, altura, ascensor, orientación, plaza de garaje o reforma.
Cuanto más preciso sea este dato, mejor será el cálculo de alquiler.
2) Define una rentabilidad bruta objetivo realista
No todas las zonas ni todos los inmuebles permiten la misma rentabilidad. Como referencia orientativa:
- 4% - 5%: zonas premium o muy consolidadas.
- 5% - 7%: rango habitual en muchas ciudades.
- 7%+: puede existir en zonas de alta demanda relativa, pero suele implicar más riesgo o gestión.
Elegir una rentabilidad inalcanzable para tu zona puede dejarte fuera de mercado.
3) Calcula todos los gastos anuales (sin olvidarte de nada)
Aquí es donde muchas estimaciones fallan. Incluye:
- IBI.
- Comunidad de propietarios (parte no repercutible).
- Seguro de hogar y responsabilidad civil.
- Mantenimiento y pequeñas reparaciones.
- Periodos sin inquilino (vacancia).
- Gestión inmobiliaria (si delegas).
- Posibles impagos o gastos jurídicos esperados.
Si no los metes en la cuenta, tu rentabilidad real será más baja de lo que creías.
4) Ajusta por vacancia y morosidad
Incluso en mercados fuertes puede haber meses sin cobrar renta completa. Por eso conviene reservar entre 3% y 8% como ajuste (según zona, tipo de inquilino y experiencia previa).
Este ajuste hace tu cálculo más prudente y más cercano a la realidad.
5) Contrasta con la oferta actual en portales
Una vez tengas tu cifra teórica, compárala con anuncios activos y cerrados en tu área:
- Misma superficie útil y número de habitaciones.
- Mismo estado de conservación y nivel de equipamiento.
- Condiciones similares (amueblado/no amueblado, larga estancia, etc.).
El mercado manda: tu número final debe ser financieramente sólido y comercialmente viable.
Ejemplo práctico completo
Supón una vivienda con estos datos:
- Valor estimado: 200.000 €
- Rentabilidad bruta objetivo: 6%
- Gastos anuales: 2.000 €
- Vacancia prevista: 5%
Cálculo:
- Ingreso objetivo anual por rentabilidad: 200.000 × 0,06 = 12.000 €
- Sumando gastos: 12.000 + 2.000 = 14.000 €
- Corrigiendo vacancia: 14.000 ÷ 0,95 = 14.736,84 € al año
- Alquiler mensual recomendado: 14.736,84 ÷ 12 = 1.228,07 €
A partir de aquí, revisarías la competencia local y podrías publicar, por ejemplo, entre 1.190 € y 1.250 € según estado de la vivienda y demanda actual.
Método complementario: precio por metro cuadrado
Además del enfoque por rentabilidad, conviene usar una segunda validación:
- Busca el precio de alquiler por m² en tu barrio.
- Multiplica por tus m² útiles.
- Ajusta por extras (terraza, parking, reforma, vistas, eficiencia energética).
Si los dos métodos (rentabilidad y €/m²) se acercan, tu precio está bien orientado.
Errores comunes al fijar un alquiler
- Copiar anuncios sin filtrar: muchos precios publicados están inflados y no reflejan cierres reales.
- No considerar gastos: confundir rentabilidad bruta con neta.
- Sobrevalorar mejoras: una reforma ayuda, pero no siempre justifica subidas muy grandes.
- No revisar la ley vigente: en algunas zonas hay límites o índices de referencia aplicables.
- No actualizar el precio periódicamente: mercado, tipos y demanda cambian.
Checklist rápido antes de publicar el anuncio
- Tengo una valoración razonable del inmueble.
- He definido rentabilidad objetivo acorde a mi zona y perfil de riesgo.
- He incluido todos los gastos anuales.
- He aplicado ajuste por vacancia/morosidad.
- He comparado con inmuebles similares reales.
- He revisado la normativa local vigente.
Conclusión
Calcular bien el precio de alquiler de una vivienda es una combinación de números y mercado. Usa una fórmula financiera clara, añade costes reales, protege tu cálculo con vacancia y confirma el resultado con comparables de tu zona. Así conseguirás un alquiler competitivo para el inquilino y rentable para ti a largo plazo.