Calculadora de TAE de un depósito
Introduce los datos de tu depósito para estimar la TAE oficial (sin impuestos), la TAE ajustada por comisiones y la rentabilidad neta orientativa tras retención fiscal.
¿Qué es la TAE y por qué importa en un depósito?
La TAE (Tasa Anual Equivalente) es el indicador que permite comparar depósitos y otros productos de ahorro de forma homogénea. Mientras que el TIN (Tipo de Interés Nominal) solo indica el porcentaje de interés pactado, la TAE incorpora el efecto de la frecuencia de liquidación de intereses y, en su versión regulatoria, también puede tener en cuenta ciertos costes obligatorios asociados al producto.
Por eso, cuando te preguntes “cómo se calcula la TAE de un depósito”, la clave está en entender que no es solo un número comercial: es una medida de rentabilidad anual equivalente que facilita comparar ofertas con distintos plazos y diferentes formas de pago de intereses.
Fórmula básica para calcular la TAE de un depósito
Si partes de un TIN anual y conoces cuántas veces al año se liquidan los intereses, la fórmula más común es:
TAE = (1 + TIN / n)n - 1
- TIN: tipo nominal anual en formato decimal (por ejemplo, 3% = 0,03).
- n: número de liquidaciones al año (1, 2, 4, 12...).
Si los intereses se pagan mensualmente, n = 12. Si se pagan de forma anual, n = 1. Cuanto mayor es la frecuencia de capitalización, mayor suele ser la TAE frente al TIN para el mismo tipo nominal.
Fórmula alternativa cuando ya conoces el rendimiento real
Cuando tienes el capital inicial, el capital final y el plazo exacto, puedes anualizar la rentabilidad de esta forma:
TAE = (Capital final / Capital inicial)1 / años - 1
Esta aproximación es muy útil cuando quieres incluir comisiones o ajustes reales del producto.
Paso a paso: cómo se calcula la TAE de un depósito
- Convierte el TIN de porcentaje a decimal (por ejemplo, 2,5% = 0,025).
- Identifica la frecuencia de pago de intereses (mensual, trimestral, etc.).
- Aplica la fórmula de capitalización para obtener la TAE anual.
- Si hay comisiones obligatorias, ajusta el rendimiento real y anualízalo.
- Opcional: estima el rendimiento neto tras impuestos para tener una visión de bolsillo.
Ejemplo rápido
Imagina un depósito con TIN del 3%, liquidación mensual y sin comisiones. Aplicando la fórmula:
TAE = (1 + 0,03 / 12)12 - 1 ≈ 3,04%
Es decir, aunque el TIN sea 3,00%, la TAE sube ligeramente por el efecto de la capitalización mensual.
Factores que cambian la TAE de un depósito
1) Frecuencia de liquidación
A igualdad de TIN, no es lo mismo cobrar intereses una vez al año que doce. Más frecuencia suele implicar mayor TAE.
2) Comisiones o gastos
Si el producto tiene costes obligatorios, la rentabilidad efectiva disminuye, y por tanto la TAE ajustada también puede bajar.
3) Duración del depósito
En depósitos de plazo inferior a un año, anualizar correctamente el rendimiento evita comparaciones engañosas con productos a 12 meses.
4) Condiciones comerciales
Bonificaciones por nómina, saldos mínimos o límites de importe pueden afectar la rentabilidad que realmente obtienes.
Errores frecuentes al calcular la TAE
- Confundir TIN con TAE y pensar que son exactamente lo mismo.
- No considerar la periodicidad de cobro de intereses.
- Comparar depósitos de plazos distintos sin anualizar la rentabilidad.
- Ignorar comisiones que reducen el rendimiento real.
- Olvidar que la retención fiscal afecta al dinero final recibido (aunque no siempre al dato TAE comercial).
Consejo final para comparar depósitos
Cuando analices ofertas, usa este orden:
- Primero: compara TAE oficial entre productos equivalentes.
- Segundo: revisa comisiones, condiciones y letra pequeña.
- Tercero: calcula tu rentabilidad neta esperada según tu caso.
Con ese enfoque, tomarás decisiones más informadas y evitarás elegir un depósito “aparentemente atractivo” que después rinde menos de lo esperado.