Calculadora de cuota de hipoteca variable
Introduce tus datos para estimar la cuota mensual actual y una posible cuota tras revisión.
¿Qué es exactamente la cuota de una hipoteca variable?
La cuota de una hipoteca variable es el pago mensual que haces al banco para devolver el préstamo de tu vivienda. Esa cuota incluye dos partes: capital (lo que devuelves del dinero prestado) e intereses (lo que pagas por financiarte).
En una hipoteca a tipo variable, el interés no se mantiene fijo durante toda la vida del préstamo. Normalmente se calcula como:
Cuando llega la revisión (anual o semestral, según contrato), el banco actualiza el tipo y recalcula la cuota con el capital pendiente y el plazo restante.
Elementos que necesitas para calcular la cuota
1) Capital pendiente
Es el importe que todavía debes del préstamo. Si acabas de firmar, será casi el importe inicial (menos comisiones de apertura si las hubo). Si ya llevas años pagando, será menor.
2) Plazo restante
Son los años o meses que faltan hasta terminar la hipoteca. Cuanto más largo sea el plazo, menor suele ser la cuota mensual, pero más intereses totales pagarás.
3) Tipo de interés aplicable
Se obtiene sumando el Euríbor vigente en la fecha de revisión y el diferencial pactado con el banco.
- Ejemplo de Euríbor: 2,50%
- Diferencial: 0,90%
- Tipo anual resultante: 3,40%
4) Sistema de amortización
En España, lo habitual es el sistema francés: cuota constante dentro de cada periodo entre revisiones. Con cada mensualidad pagas más intereses al principio y más capital al final.
Fórmula de la cuota mensual (sistema francés)
La fórmula más usada para calcular la cuota es:
- C: capital pendiente
- i: tipo mensual (tipo anual / 12)
- n: número total de cuotas pendientes (meses)
Si el tipo fuera 0% (caso excepcional), la cuota sería simplemente capital dividido entre meses.
Ejemplo práctico paso a paso
Imagina esta situación:
- Capital pendiente: 180.000 €
- Plazo restante: 25 años (300 meses)
- Euríbor: 2,50%
- Diferencial: 0,90%
- Tipo anual: 3,40%
Primero conviertes el tipo anual a mensual:
Después aplicas la fórmula y obtienes una cuota aproximada de 889 € al mes. Esa cuota se mantendrá estable hasta la siguiente revisión (salvo seguros, comisiones o cambios contractuales que se cobren aparte).
¿Cómo se recalcula la cuota en cada revisión?
En la fecha de revisión, el banco toma el nuevo Euríbor y repite el cálculo con:
- El capital pendiente en ese momento.
- El plazo restante real.
- El nuevo tipo anual (Euríbor revisado + diferencial).
Si el Euríbor sube, la cuota normalmente sube. Si baja, la cuota tiende a bajar.
Qué gastos no incluye la fórmula básica
La fórmula de amortización calcula solo capital + intereses. Tu recibo real puede incluir otros conceptos:
- Seguro de hogar o vida vinculado.
- Comisiones (si las hay por novación o productos).
- Costes de cuenta asociada o tarjetas obligatorias en algunos contratos.
- Diferencias por redondeos bancarios.
Errores comunes al calcular la cuota
Confundir TIN con TAE
Para la fórmula mensual se usa el tipo nominal (TIN), no la TAE.
Usar mal el plazo
Debes introducir meses pendientes reales, no el plazo original de la hipoteca si ya han pasado años.
No actualizar el capital pendiente
Si simulas una revisión futura, no puedes usar el capital inicial; debes estimar el saldo tras las cuotas pagadas.
Consejos útiles para planificar tu hipoteca variable
- Haz simulaciones periódicas para anticipar cambios de cuota.
- Mantén un colchón de emergencia de varios meses de gastos.
- Evalúa amortizaciones anticipadas cuando el ahorro en intereses sea relevante.
- Compara ofertas de subrogación o novación si tu diferencial es alto.
- Revisa la letra pequeña de bonificaciones y productos vinculados.
Resumen rápido
Para saber cómo se calcula la cuota de una hipoteca variable necesitas tres datos clave: capital pendiente, plazo restante y tipo de interés (Euríbor + diferencial). Con ellos aplicas la fórmula del sistema francés y obtienes tu cuota mensual.
La calculadora de esta página te permite hacer ese cálculo de forma inmediata y también simular una revisión futura, para que tengas una visión más realista de cómo puede evolucionar tu pago mensual.