Calculadora orientativa de indemnización laboral
Introduce tus datos para obtener una estimación rápida. Esta herramienta está pensada para orientación general y no sustituye asesoramiento legal profesional.
Nota: el cálculo puede variar por convenios, contratos anteriores, periodos previos a reformas, salarios variables, sentencias y acuerdos específicos.
Guía práctica: cómo entender el cálculo de indemnizaciones
Cuando termina una relación laboral, una de las mayores dudas es cuánto corresponde cobrar de indemnización. En España, el cálculo depende de varios factores técnicos y legales, y por eso es frecuente que existan errores o confusiones en la primera propuesta de la empresa. La clave es conocer la estructura básica del cálculo y revisar cada dato con calma.
La indemnización no es lo mismo que el finiquito. El finiquito incluye conceptos pendientes como salario del mes en curso, vacaciones no disfrutadas y pagas extra devengadas. La indemnización, en cambio, compensa la extinción del contrato en los supuestos previstos legalmente.
Variables esenciales del cálculo
1) Salario regulador
El salario regulador suele obtenerse desde la retribución anual bruta (incluyendo pagas extra y, en su caso, otros conceptos salariales computables) y se convierte a salario diario. Si hay comisiones o conceptos variables, normalmente debe hacerse una media según el periodo legal aplicable.
2) Antigüedad total
La antigüedad se expresa en años y fracciones. No solo importan los años completos: los meses adicionales también cuentan. En algunos casos con encadenamiento de contratos o sucesión empresarial, la fecha de inicio real puede ser anterior a la que figura en el último contrato.
3) Días por año según el tipo de extinción
- Despido improcedente: con carácter general, 33 días por año trabajado (con tope de 24 mensualidades para el tramo vigente).
- Despido objetivo/procedente: 20 días por año, con tope de 12 mensualidades.
- Fin de contrato temporal: normalmente 12 días por año (salvo particularidades del contrato o norma aplicable).
- Despido disciplinario procedente: por regla general no genera indemnización.
Fórmula orientativa simplificada
Una fórmula útil para una primera estimación es:
Indemnización = Salario diario × Días por año × Antigüedad en años
Después se compara el resultado con el tope legal (si aplica), que suele calcularse en número máximo de mensualidades. Si el resultado supera el límite, se cobra el límite.
Ejemplo rápido
Imagina una persona con salario bruto mensual de 1.800 €, 14 pagas al año, 5 años y 6 meses de antigüedad, y despido improcedente:
- Salario anual: 1.800 × 14 = 25.200 €
- Salario diario aproximado: 25.200 / 365 = 69,04 €
- Antigüedad: 5,5 años
- Indemnización bruta orientativa: 69,04 × 33 × 5,5 = 12.530,76 €
- Tope (24 mensualidades reguladoras): normalmente no se supera en este ejemplo
Resultado orientativo: alrededor de 12.500 € de indemnización, pendiente de revisión jurídica y documental.
Errores frecuentes que debes evitar
- No incluir correctamente pagas extra o complementos salariales habituales.
- Usar una antigüedad incorrecta (especialmente en contratos sucesivos).
- Confundir indemnización con finiquito.
- No revisar el tipo real de despido y su calificación final.
- Firmar “conforme” sin verificar cantidades y conceptos.
Consejo general antes de firmar
Revisa siempre estos documentos
- Carta de despido o documento de extinción.
- Nóminas recientes y certificado de empresa.
- Contrato, anexos y posibles prórrogas.
- Detalle del finiquito y cálculo de indemnización por separado.
Si tienes dudas, actúa rápido
Los plazos de impugnación suelen ser breves. Si sospechas que el cálculo es incorrecto, conviene acudir cuanto antes a un graduado social, sindicato o abogado laboralista para estudiar la documentación completa. Una revisión temprana puede marcar una gran diferencia económica.
Conclusión
El cálculo de indemnizaciones puede parecer complejo, pero se vuelve manejable cuando separas los elementos clave: salario regulador, antigüedad, días por año y topes. Usa la calculadora como primera orientación y, para decisiones importantes, valida siempre con asesoramiento profesional.